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Ricardo
Fernández Moyano es poeta, artista plástico y docente. Vive en Zaragoza, España.
Amigo fiel
de Una Pluma Azul, nos ha enviado sus poemas para engalanar este espacio.
Más abajo
encontrarás el medio de comunicarte con él y de adquirir sus obras.
Te invito a
descubrir su blog
CARTA DE AMOR
Enredado a ti,
a tu serena belleza inexpugnable,
elevado a las abismales cumbres
de tus ojos
de tu risa me alimento.
No hay otra luz en mis tímpanos
dormidos,
ni otra voz sacia mis huesos.
Tiembla tu niña en mis venas
y la temprana sed de tu recuerdo
enciende las cenizas insaciables
de mi sangre y tus besos.
Me duermo en el hueco de tu sonrisa
y abrazado a tu nombre vivo enredado a ti.
De “TRAS LA HUELLA DEL TIEMPO” publicado por la Diputación Provincial de
Albacete en 1996
FUEGO DE AMOR
Me miraste intensamente
como la luna mira al mar,
tus ojos me hablaron de la noche
de las horas fugaces y de las rosas.
Acariciaste mi alma de fuego
con suaves dedos de espuma,
el silencio se hizo eterno
y la noche ocultó tu sonrisa,
mientras en el labio ardiente
morían deseos inconfesables
y lejanos.
De “TRANSPARENCIAS” publicado por la Editorial DEVENIR de Madrid en 2002
Por qué tengo que ser
siempre yo, cegado de amor,
quien llame a tu puerta
con el sigilo del deseo.
Por qué tengo que ser
siempre yo quien se deslice incansable,
hasta esponjar tu corazón de hiedra.
Así quedo a la espera
de que seas quien
llame de nuevo a mi puerta.
Puede que en soledad
haya muerto en la sombra,
ahogado en un mar de quimeras.
Del libro inédito “LUZ EN LA CENIZA”
He aprendido en tus brazos que la vida
no es tropezar mil veces en una piedra,
caer, levantarse una y otra vez cada día
en el espejo silencioso de tus ojos,
dejarme mecer por el mar cada noche
y dormir al arrullo de tus sueños.
Levanté la cabeza para mirar al sol
elevarse sobre el negro horizonte,
descubrí tu mirada frente a la mía
como único y ensoñador paisaje
y mis ojos se quemaron de pasión
ante el fuego inmortal de tus pupilas.
Del Libro inédito “ESTRATEGIAS DE SUPERVIVENCIA”
TU LUZ (*)
Mancha la luz tu luz.
Ángel Guinda
Tu cuerpo es una isla,
muralla de escala insalvable,
fosa de inquietante ternura
donde anida la magia de la luz.
Tus ojos las ventanas de lo cierto,
tus brazos remos para mis zozobras,
tu boca nido de mi aliento
y tu voz guía de mis pasos.
No hay más luz que tu luz.
(*) Poema premiado en la X Muestra de Poesía Picarral de Zaragoza.
Del libro inédito “ESTRATEGIAS DE SUPERVIVENCIA”
EN CALMA
I
Hace
tanto que no ha llorado
que
olvidó el frescor de la lágrima,
el
húmedo tacto en su piel,
la
suave caricia de la gota
mejilla abajo deslizándose.
La
vida secó su inagotable fuente
donde
manaba la ternura,
el
sopor se hizo insoportable
y la
noche se apoderó de su luz
deshaciendo preciados deseos.
II
Existe
un lugar en mitad de la tormenta
donde
siempre puedes encontrar la calma,
una
brizna de cálida ternura
en el
rincón oscuro de la nieve.
Un
lugar olvidado en el vientre
del
huracán feroz de la rutina
donde
evocar un destello de paz
extasiado ante
el mar y su belleza
11 DE
SEPTIEMBRE DEL 73
Veintiocho años después del gran crimen,
un crimen más
atroz y sangriento,
pájaros de gris
acero golpearon
con fuego al
ídolo de pies de barro,
la ciudad se
estremeció incrédula,
un alud de
pétreas y sombrías miradas
inundó el aire
con el pavor de la ausencia
y una luz
vaporosa color miel y ceniza
atravesó la dura
mortaja del silencio.
Yo lloré aquella
tarde de septiembre
en la que
Allende murió por Chile
y todas las
libertades sucumbieron.
Hoy sólo quedan
gritos amargos
donde ayer
dominara la prepotencia
y la certeza de
que no hay castillo
inexpugnable ni
insondable ciénaga.
Más
sobre él en la sección
HAIKU
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