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Este proyecto lo puse en práctica años
atrás y ahora lo estamos realizando con uno de mis grupos de 8°.
Elegí este curso porque no es muy numeroso y
eso nos permite ubicarnos cómodamente en el salón y hacer un seguimiento
personalizado de cada chico. No es un grupo lector y la mayoría no tiene libros
en su casa, así que pensé que sería bueno intentar acercarlos a la lectura por
placer.
Lugar: la biblioteca o el aula. Debe
ser cómodo y confortable y, en lo posible, permanecer alejado de ruidos e
intromisiones.
Materiales: libros, revistas,
periódicos, almohadones, mantas, equipito de audio, música.
Los textos son aportados: por los chicos,
(sólo algunos colaboran, porque el resto no tiene), por mí (que cada jueves
llevo veinte libros de mi casa) y por la biblioteca de la escuela ( de donde
sacamos unos cuarenta). Lo ideal es que haya variedad y que el número de textos
por lo menos sea el doble que el de alumnos.
Frecuencia: semanal.
Duración: aproximadamente 35 minutos.
El proyecto consiste en la implementación del
programa de lectura silenciosa sostenida y consta de tres etapas:
- Relajación: los alumnos llevan
mantas y almohadones para sentarse y/o acostarse en el piso. Apagamos las
luces y los voy guiando para que puedan relajar cuerpo y pensamiento. Lo ideal
es acompañar este momento con música suave, apropiada para tal fin.
- Lectura: finalizada la relajación, los voy
llamando con un toquecito en el hombro, de a uno, y se levantan en silencio.
Miran toda la oferta de textos disponibles y una vez que eligieron el suyo,
lo toman y se sientan en el piso para leerlo, hojearlo u "ojearlo" (ya que
no es obligación que lean: pueden mirarlos, recorrerlos, investigarlos. En
algún momento del taller, se engancharán con alguna historia y empezarán a
leer). Cuando todos "despertaron" de la relajación, volvemos a encender las
luces. Pasados diez minutos aproximadamente, les aviso que pueden
cambiar de texto si lo desean.
- Cierre: transcurrido el tiempo de
lectura (unos 20'), dejamos los textos más o menos donde los habíamos
encontrado. Desde hace un par de sesiones, tratamos de cerrar el Taller con la
lectura de alguna frase o el comentario sobre algún aspecto observado. A los
participantes a veces les cuesta animarse, pero es hasta que pasa la novedad y
se habitúan a la dinámica de la propuesta.
Nosotros realizamos el Taller en el aula,
porque nuestro primer encuentro en la biblioteca fue interrumpido varias veces
por chicos que deseaban consultar a la bibliotecaria. Por esto, antes de
comenzar cada sesión, corremos mesas y sillas y preparamos el salón. Al
terminar, volvemos a dejar todo en condiciones.
Es importante que diferenciemos la hora del Taller
de la hora de clase, para que el chico lo viva como algo diferente, como una
experiencia que podrá disfrutar sin ser calificado.
Es útil confeccionar un registro de las
lecturas de cada alumno e ir guiándolos hacia algún texto, según sus
predilecciones. Podemos proponer, mostrar, sugerir. Nuestro objetivo debe ser
lograr que los chicos LEAN POR PLACER, que sientan la compañía de un libro, que
lo incorporen como fuente de entretenimiento y de ocupación del tiempo libre.
Por supuesto, ésto no se logra en un mes ni en
dos. El Taller debe tener continuidad y, de ser posible, debe implementarse a
nivel institucional, incluyendo todos los ciclos de enseñanza.
Quien coordine el Taller debe demostrar
interés verdadero por la lectura y participar activamente del mismo, por eso yo me siento en el piso a leer con mis
alumnos.
El jueves pasado, luego de casi tres meses de
Taller, se me ocurrió proponer que algún participante coordinara el mismo y,
para mi sorpresa, tuve varias postulantes. Así que Melisa dirigió la relajación
y yo pude hacerla, en vez de guiarla. Hasta se animó a "retar" a un par de nenas
que cuchicheaban sobre sus textos, recordándoles que la lectura debía ser
silenciosa. Todo salió muy bien y para el próximo jueves tendremos a Mariángeles
de coordinadora. Quizás esto sea positivo para quienes todavía sienten vergüenza
de relajarse, ya que la ven a la profe "durmiendo" con todos los chicos y luego
leyendo como uno más de ellos.
Megoty

Fotos de este Taller de 1997, cuando lo realizábamos en la
Biblioteca de la escuela.
En la etapa de Relajación ... En la etapa de Lectura...

Éstas son de 2002:
Yo, dirigiendo la relajación... Luego, leyendo...

En 2003:
Realizamos el Taller en dos escuelas: en la 52, lo hacemos en las aulas, que son
más amplias que la Biblioteca. En cambio, en la 15 usamos la Biblioteca, que
siempre encontramos limpia y ordenada, a pesar de que funciona también como Sala
de Video.
Estamos a mediados de julio y
llevamos ocho sesiones de frecuencia semanal. Al finalizar cada
sesión, los chicos completan su Registro
de Lecturas.
Todavía a algunos chicos les
cuesta relajarse, pero hay quienes ya se "engancharon" con la lectura de un
libro...
RELAJACIÓN
Escuela N°
52, curso 8°
C. Escuela N° 15,
curso 8° B

LECTURA...
Acercate, son los chicos de la
Escuela N°
15,
vení a espiarlos:

Otros momentos de lectura:
Los chicos de 9°
A se ubican casi en ronda, todavía les da vergüenza dispersarse por el
salón, como si estuvieran solos. Aún están pendientes de lo que hacen sus
compañeros.

Algunos leen y otros cambian
los textos
que eligieron...

Mirá qué hermosa postal de los
jóvenes...

Para promocionar el Taller de
Lectura, en ambas escuelas donde lo realizamos, organizamos un
Concurso de Dibujo y Pintura
para Segundo y Tercer Ciclo: "En las
alas de un libro"
Una foto de uno de los
Stands de Lengua de la Muestra Anual de la Escuela 52, dedicado al
Tren de la Lectura, con las
diversas actividades de lectura y de escritura
que realizamos durante el
año 2003...

Noticia escrita por una alumna
en 2002 para dar cuenta de las actividades del Taller:

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