Este año no había podido ir a la Feria del
Libro de Buenos Aires,
que se realiza en abril, porque mi bebé
era muy chiquito.
Pero ahora, que ya tiene cinco meses,
pensé:
"podemos ir a la Feria del Libro Infantil,
ya sos grande".
Y también pensé que iba a ser la única que
llevaba a la Feria a un bebé de cinco meses,
que sonríe todo el tiempo, balbucea
hermosas conversaciones,
lleva a su boca todo lo que encuentra,
tiene sus propios libros (de tela, con
sonido, con partes que se mueven...)
pero... de ahí a leer...
Sin embargo, no imaginan la agradable
sorpresa que me llevé
cuando vi montones de mamás con bebés tan
pequeñitos como Nacho
recorriendo los stands, informándose,
eligiendo, comprando.
Fue muy estimulante porque me dije
"quizá algo esté empezando a mejorar".
Una buena educación, con valores definidos
y sólidos,
es lo mejor que podemos dejarles a
nuestros hijos
y en esa tarea los libros y nuestro
ejemplo
son primordiales, ¿no creen?
¿Lo mejor de la Feria?
Las actividades de juego y aprendizaje
para los chicos:
talleres de radio, narraciones de cuentos,
prácticas con las netbooks, partidas de ajedrez...
Los libros álbum del Fondo de Cultura
Económica
(preciosas piezas de arte de las que
trajimos Luna estelar para Nachito,
como recuerdo de nuestra primera Feria del
Libro)...
Los trabajos exquisitos del
Foro
de Ilustradores...
Los descuentos para docentes, con
acreditación...
La variedad de material ofrecido para los
peques...
En fin, vayan. ¡Vayan a pasear por los
libros con sus chicos!

Una mínima sección de la exhibición del
Foro de Ilustradores

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